Condenado a 8 años de prisión por abusar de su cuñada durante la pandemia

Condenado a 8 años de prisión por abusar de su cuñada durante la pandemia

En el comienzo de la pandemia un hombre se quedó sin trabajo en un campo del partido de Saavedra y tomó la decisión de mudarse a la casa de su pareja, donde convivía con el resto de la familia de la mujer.

En esas circunstancias, y aprovechando una ocasión en la que estaban solos en la vivienda, sometió por la fuerza a su cuñada adolescente y la violó.

Luego de algunos meses el sujeto terminó la relación con su novia y dejó la vivienda, aunque debió transcurrir casi un año y medio para que la víctima venciera al temor y lograra revelar lo sucedido a su madre.

En las últimas horas el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 1, Hugo Adrián De Rosa, le impuso en un debate abreviado la pena de 8 años de prisión al imputado -no se lo identifica para preservar a la chica- por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado.

Para el magistrado quedó probado que a fines de abril de 2020, en un inmueble de ese distrito, el acusado -se encuentra detenido- redujo por la fuerza a la menor y la obligó a llevar adelante prácticas sexuales.

Esto ocurrió cuando el resto de las personas que residían en el lugar se habían retirado para realizar compras u otras actividades.

Revelación

El caso comenzó a ser investigado el 8 de octubre de 2021, luego de que la joven le contara lo ocurrido a su progenitora.

La mujer declaró que estaba tomando mate con la víctima y que en medio de la charla la joven comenzó a llorar y le dijo que había sido violada por quien fuera su cuñado.

Manifestó que tras la confesión comprendió cambios de conducta y situaciones que observó poco después de la fecha en que ocurrió el abuso.

Describió que el procesado permaneció “tres o cuatro meses” en su casa.

Comentó que su hija estaba “triste, aislada” y que evitaba ser abrazada o tener contacto con sus familiares.

La mujer agregó que la chica era muy alegre y que luego del ultraje su comportamiento cambió radicalmente.

La hermana de la damnificada relató cómo tomó conocimiento de lo sucedido y que un tiempo antes se había separado del acusado porque “se encontraba raro y distante”.

Agregó que su hermana le pedía perdón y le dijo que “no lo había contado antes por temor”.

Al igual que su madre, indicó que en un principio no entendía los cambios en la personalidad de su hermana, pero que los relacionó con lo sucedido cuando tomó conocimiento de los hechos.

Señaló además que luego de que el imputado se retiró de la vivienda su hermana estuvo “más tranquila, tenía mejor relación con todos los miembros de la familia y no estaba todo el tiempo enojada”.

Temor y angustia

La víctima describió los hechos, afirmó que ese día el sujeto aprovechó la ausencia de sus familiares y que se detuvo cuando escuchó que el auto de su padre llegó a la casa.

Dijo que el individuo se vistió y siguió como si nada hubiera ocurrido y que ella guardó silencio durante largo tiempo por temor a que el acusado “le haga algo a su hermana”. 

En su declaración admitió que “no se dejaba tocar por nadie, ni siquiera por su padre, que siempre la abrazaba”.

Una perito psicólogica que entrevistó a la chica manifestó que a partir de lo sucedido la joven presentó “cambios de humor, irritabilidad, introversión y angustia”.

Detalló que “brindó un relato espontáneo y no estructurado de lo denunciado”, sin advertir indicadores de fabulación o animosidad contra el denunciado.

Sinceridad

Al momento de resolver, el juez De Rosa valoró el testimonio de la víctima.

“La declaración me resultó sincera y sin fisuras en lo medular, la cual se mantuvo en el tiempo encontrando apoyo en los dichos de sus familiares como así también de personas ajenas al grupo familiar, entre ellos profesionales que intervinieron en la causa”.

Por todo ello, y al determinar la pena, el magistrado valoró como agravante la diferencia de edad existente entre la chica y el acusado.

 

fuente: La Nueva