El viagra podría reducir el riesgo de Alzheimer, según un estudio

El viagra podría reducir el riesgo de Alzheimer, según un estudio

Según los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 55 millones de personas en todo el mundo sufren de demencia, y se registran casi 10 millones de nuevos casos cada año. La forma más común de demencia es el Alzheimer, un trastorno neurológico que ocasiona la degeneración del cerebro, afectando a las neuronas y generando un deterioro progresivo en el pensamiento y el comportamiento de la persona, lo que eventualmente dificulta su capacidad para vivir de manera independiente.

Muchos problemas médicos pueden causar pérdida de memoria u otros síntomas similares a la demencia. La mayoría de estas condiciones pueden tratarse.

Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación de formas tóxicas de la proteína beta amiloide, la cual desempeña un papel crucial en la transmisión de información en el cerebro, especialmente entre las neuronas. Esta acumulación provoca daños en la estructura interna de las neuronas, donde la proteína tau juega un papel importante, conduciendo a la degeneración de las células nerviosas. Hasta la fecha, no se ha identificado un único factor que desencadene directamente esta enfermedad. Se cree que una variedad de factores, como la edad, la predisposición genética, el entorno, los hábitos alimenticios y el estado de salud general, contribuyen a su desarrollo.

Ante esta realidad, la detección temprana de estas enfermedades neurodegenerativas es fundamental para garantizar un mejor tratamiento y una mayor calidad de vida. Ahora, según investigaciones recientes, el sildenafil, conocido como Viagra y ampliamente reconocido por su uso para la disfunción eréctil, está vinculado a la reducción del riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Este medicamento pertenece al grupo de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, que actúan relajando los vasos sanguíneos y mejorando el flujo sanguíneo al pene. Un estudio publicado en Neurology reveló que estos medicamentos también están asociados con una disminución en el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Ruth Brauer, profesora de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Londres y autora principal del estudio, comentó: “No teníamos grandes expectativas y pensábamos que seguramente no había evidencia directa entre estos medicamentos y la reducción del riesgo de Alzheimer. Pero definitivamente encontramos un efecto protector. Creemos que estos son excelentes candidatos para la reutilización de medicamentos (para el Alzheimer)”.

El estudio examinó los registros médicos de casi 270.000 hombres en el Reino Unido diagnosticados con disfunción eréctil entre 2000 y 2017. Se compararon las tasas de enfermedad de Alzheimer entre aquellos que recibieron medicamentos para tratar su disfunción eréctil (principalmente sildenafil, el nombre genérico del Viagra) y aquellos que no los recibieron.

Los hombres que recibieron el medicamento tenían un riesgo 18% menor de desarrollar Alzheimer que los que no lo recibieron. La reducción fue más pronunciada entre aquellos que recibieron 20 o más recetas durante el período de seguimiento de cinco años.

Este no es el primer estudio sobre la conexión entre los medicamentos para la disfunción eréctil y el riesgo de Alzheimer. Otro estudio publicado en la revista Nature Aging, llevado a cabo por investigadores de la Clínica Cleveland de Estados Unidos, planteó esta nueva posibilidad en 2021: el sildenafil podría ser una opción para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Al respecto, el neurólogo Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología Buenos Aires, citó otro estudio de ese mismo año, publicado por los NIH, donde se realizó “un trabajo interesante que aborda la asociación del Viagra (sildenafil) con un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer”.

“Según la investigación, las personas que tomaron sildenafil tuvieron menos probabilidad de desarrollar Alzheimer comparado con neuronas humanas cultivadas. En estas últimas, el sildenafil mejoró el crecimiento y redujo los biomarcadores de la enfermedad, específicamente el beta-amiloide. Estos hallazgos motivan a una investigación más profunda sobre el sildenafil como posible tratamiento coadyuvante para la enfermedad de Alzheimer”, dijo Andersson.

“Los investigadores encontraron, mediante un análisis estadístico, datos de más de 7 millones de estadounidenses. Descubrieron que las personas, mayoritariamente hombres, que tomaban sildenafil, tenían un 69% menos de probabilidades de desarrollar Alzheimer durante un seguimiento de seis años comparados con aquellos que no tomaban el medicamento. Esta asociación se mantuvo después de ajustar por sexo, edad y otras enfermedades y afecciones”, agregó el neurólogo.

Y planteó: “Aunque estos resultados muestran una asociación entre el sildenafil y el riesgo reducido de Alzheimer, los investigadores advierten que no está demostrado que el sildenafil prevenga o revierta la enfermedad. Podría haber otros factores responsables de la asociación encontrada en pacientes que usan sildenafil”.

Existe por otra parte otro estudio que no encontró asociación entre este medicamento y la enfermedad neurodegenerativa. Sin embargo, los investigadores aseguran que los resultados de la reciente investigación son prometedores. Los tratamientos para la disfunción eréctil funcionan al aumentar el flujo sanguíneo, lo que puede tener un efecto beneficioso en el cerebro al ayudar a eliminar las proteínas asociadas con la enfermedad de Alzheimer. Además, estos medicamentos aumentan los niveles de acetilcolina en el cerebro, una sustancia química relacionada con la memoria y el aprendizaje.

A pesar de estos hallazgos, se reconoce que se necesita más investigación para establecer una relación causal entre los medicamentos para la disfunción eréctil y la reducción del riesgo de Alzheimer. En ese punto, Brauer sugiere que los resultados justifican la exploración más profunda de estos medicamentos como posibles agentes protectores contra el Alzheimer, especialmente entre los grupos de mayor riesgo.

Una limitación del estudio es la falta de datos sobre si los hombres utilizaron correctamente los medicamentos recetados, dicen los expertos. Además, no se pudo considerar el nivel de actividad física o sexual de los participantes.

Andersson destacó con respecto a esta nueva investigación que, según los datos actuales, “los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo cinco, incluidos no solo el sildenafil sino también el vardenafil y el tadalafil, podrían contribuir a reducir la tendencia al Alzheimer. Sin embargo, se subraya la necesidad de evidencia en humanos para confirmar estos hallazgos preliminares ya que aún no son concluyentes”.

Y sumó: “Resulta interesante que, tras evaluar diferentes subgrupos, se reportó un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer en aquellos expuestos al sildenafil, pero no al tadalafil ni al vardenafil. Asimismo, se encontró que los pacientes con antecedentes de hipertensión arterial o diabetes se beneficiaban más”.

El neurólogo agregó que la investigación “apunta que los efectos principales de los inhibidores de la fosfodiesterasa se deben al aumento del monofosfato de guanosina cíclico (GMP cíclico), un mensajero químico que se degrada por la enzima fosfodiesterasa. La relación entre los niveles de AMP cíclico y la memoria ha sido objeto de estudio, mostrando que niveles bajos de AMP cíclico y niveles altos de Fosfodiesterasa se observan en personas con enfermedad de Alzheimer. Estos hallazgos han incentivado estudios en modelos animales, los cuales han demostrado posibles beneficios neuroprotectores aún pendientes de confirmación en humanos”.

Además, indicó, se discute cuán significativos son estos resultados y en qué subgrupos son más efectivos. “Se observó un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer principalmente en personas que tenían hipertensión, diabetes, más de 70 años de edad y aquellos que solicitaron entre 21 y más de 50 recetas, indicando una asociación entre la cantidad de recetas emitidas y una disminución en el riesgo de desarrollar Alzheimer”, agregó.

Y cerró: “Se espera que futuras investigaciones aborden estas cuestiones y exploren el potencial de estos medicamentos en un espectro más amplio de la población, incluyendo a mujeres. Si se confirma la conexión, estos medicamentos podrían ofrecer una nueva vía para la prevención del Alzheimer”.

 

fuente: La Brujula 24 con información de Infobae