Epecuén, blanca y radiante: un manto de "nieve salada" volvió a cubrir la costa

Epecuén, blanca y radiante: un manto de "nieve salada" volvió a cubrir la costa

Por estos días, los visitantes al Lago Epecuén y también los residentes de la localidad de Carhué, partido de Adolfo Alsina, sacan fotos, las comparten con más entusiasmo que nunca en las redes sociales sumando comentarios sobre este asombroso destino. ¿La razón? Un fenómeno particular que ocurre en el invierno: la costa del lago se cubre de cristales de sulfato de sodio y da el aspecto de un manto de nieve.

La playa blanca reverbera a la luz de los flashes y encanta a quienes la observan.

Este fenómeno químico, que no se dio durante más de tres décadas, empezó a producirse nuevamente a partir de 2012, situación que se consideró un indicativo de que la laguna estaba recobrando su equilibrio natural, luego de la gran inundación de 1985 que sepultó por completo a la Villa Epecuén.


Crédito: Daniela Pavón.

El licenciado en Museología, Gastón Partarrieu, director del Museo Regional Adolfo Alsina de Carhué, señaló que el fenómeno se da porque la laguna de Epecuén posee mucha cantidad de sales disueltas en el agua lo cual la diferencia de otras salinas que están siempre secas como las Salinas Grandes.

"Cuando la temperatura desciende de forma brusca, como suele suceder con las heladas a partir de junio y hasta agosto, el agua de la laguna se enfría de golpe y esa sal se precipita hacia el fondo en forma de cristales que luego son arrastrados por el oleaje hasta la costa", contó.

Allí se acumula y permanece durante unos meses hasta que el sol y las lluvias comienzan a derretir y lavar los cristales y a disolverlos nuevamente en el agua.


Crédito: Martín Gavio.

Justamente, Partarrieu remarcó que el origen de Epecuén se dio a partir de la explotación de este mineral, este sulfato de sodio, que generó trabajo en otras décadas.  

Lo que precipita en este momento, el sulfato de sodio, es parte del patrimonio natural de Epecuén, por lo tanto, la recomendación es que no sea manipulado de forma tal que se le quite al lago el encanto que tiene.

Desde el área de Turismo, Daniela Pavón indicó que quienes deseen visitar el distrito solo deben presentar el permiso de circulación turístico que exigen las autoridades nacionales y que debe gestionarse desde una plataforma virtual.


Así luce el manto de cristales desde el aire.

“Los visitantes podrán disfrutar de este fenómeno en vacaciones de invierno porque suele extenderse durante toda la temporada de frío regalándonos hermosos paisajes que son distintos todos los días. La costa colmada de cristales enormes luce como una playa blanca”, expresó.

La funcionaria comentó también que las ruinas de Epecuén pueden visitarse de 9.30 a 18.30 con un costo por persona de 200 pesos que incluye la visita al Centro de Interpretación, que presenta diferentes salas, y en el cual se proyecta un video con información sobre la historia del destino.


La ex Villa Epecuén

Las propiedades mineromedicinales del Lago Epecuén posibilitaron el desarrollo desde comienzos del siglo XX de la Villa Epecuén, balneario al que llegaban turistas de todo el país, atraídos por la carga mineral del espejo de agua.

En 1985, debido al exceso de lluvias y a una deficiente planificación hidráulica, fruto de sucesivas decisiones políticas, la Villa quedó sepultada bajo el agua del lago y no se recuperó. A medida que el agua se retiró fueron apareciendo los restos de los edificios, dando lugar a las denominadas Ruinas de Epecuén, que hoy pueden visitarse y fueron declaradas Monumento Histórico Provincial.